TESTIMONIO
La Madre Tierra ha sido más que generosa con Guatemala. Le regala la vida a través de una vegetación exuberante, diversa, rica, y una tierra fértil en extremo. Guatemala es la “eterna primavera” como dice uno de los lemas turísticos y, en efecto, conocer el país es conocer el esplendor verde de su vegetación, el azul de sus lagos y ríos y el negro de sus numerosos volcanes. Naturaleza en estado puro. Pero a veces la vida va ligada a la muerte y Guatemala bien sabe de eso, por culpa de un conflicto armado que turbó de cuajo la realidad y la paz de sus gentes.