EL SALVADOR
Por un Mundo Nuevo
Protagonista Roselia Herrera
Lugar Nuevo Guancho
Entidad Caritas
Autor/a Elisa Sarciada Benítez
Cuando era ya adolescente, empecé en la comunidad con el trabajo de organización, hacíamos reuniones, encuentros… ya que la cosa se iba poniendo mas seria, la gente ya estaba siendo perseguida era mas o menos por el año 79. Mi mamá quería que yo me casara y me dedicase a mi familia, pero yo tenía una decisión tomada y era tirarme de lleno en las actividades de la gente que ya andaba en movilizaciones, preparándose para la guerra. En ese entonces el gobierno tiró otra ley en contra de la comunidades que se organizaban, querían que nos fuésemos a comprometer ante un juez de que ya no íbamos a organizarnos ni manifestarnos…yo no fui, mi intención era otra, me iba a salir de la casa y tirarme a la montaña. En ese tiempo caí embarazada y poco antes de parir el ejercito vino a casa a preguntar por los hombres como les dijimos que estaban en el campo mataron a mi hermana y a mi me intentaron violar. Fue una de las cosas mas terribles que viví.
A partir de este momento dormíamos en el monte porque teníamos miedo, imagínate yo con mi barriga… a los pocos días los guerrilleros nos dijeron que nos llevarían para Costa Rica pero yo como estaba a punto de parir me tuve que quedar. Menos mal, porque capturaron a todos y yo me libre de esas… De ahí para acá no tuvimos una vida normal en el día pasamos en el monte escondidos y en la noche salíamos a caminar. A tosas estas tuve otro hijo y antes de tener el tercero se me murió el del medio, por falta de atención médica y por la misma pobreza. Y así vivimos hasta que me llevaron para Honduras refugiada, allí fue otra vida. Primero se fue mi suegra y mis hijo pequeño y a los dos meses volvieron a sacar gente, nos llevaban como a traer o dejar armamento y me fui sin avisar al hombre no me importo con el no llevaba muy buena vida la verdad.
La vida en Honduras no era tan mala, teníamos una atención bastante buena, había alimentación... yo siempre he sido una mujer tímida pero por aquel entonces me dieron una responsabilidad dentro de la organización que teníamos en el refugio, la de estar pendiente de que la gente estuviera organizada (grupos de cocina, reparto de alimentos…) Aquí es donde me empecé a desarrollar como una mujer luchadora. Oíamos la radio en bajito, comentábamos las noticias, nos informábamos de la situación, si entraban el ejercito nos manifestábamos... éramos felices a nuestro modo. Estaba todo muy bien organizado teníamos hasta un equipo disciplinario que velaba por que la gente viviera en armonía y no se cometiesen abusos. Hasta si una pareja se peleaba uno de los dos o los dos podían ser castigados.
En aquel refugio vivíamos mujeres, niños, ancianos, lisiados.. y rodeados del ejercito. Mira cada vez que venía a vernos algún familiar, preparábamos un hoyo en el suelo para esconder las armas. Estábamos encerrados y rodeados del ejército pero también nos acompañó gente solidaria como ACNUR, Naciones unidas, gente de la iglesia…
En el noventa regresamos a El Salvador, salió una comisión de la gente que nos cuidaba ya que las manifestaciones de todos eran que queríamos volver. Así que junto a la iglesia y ACNUR se preparó, lograron abrir cauces para que regresásemos por vía legal. Tantas ganas teníamos que no nos importaba que fuera la ofensiva del 90, necesitábamos dejar de estar encerrados ya que no lo soportábamos. Le pedimos a dios que se arreglasen las cosas y el 14 de marzo del 90 llegue a Gualcho sin esperanza de nada solo con la gente y dios. Cuando llegamos nos recibieron con las manos abiertas pero siempre mantuvimos la organización, había talleres, delegaciones que nos visitaban , conferencias… y de toda esta solidaridad seguimos disfrutando. Yo por ejemplo vendo ropa en un mercado hecho por el Movimiento de mujeres Salvadoreñas del cual soy parte de la Junta Directiva, también trabajo en el movimiento como promotora de mi municipio y vendo ropa en un mercado construido por nosotras mismas con la financiación del estado Español. El estar organizados siempre ha sido nuestra base para seguir en la lucha que aun vivimos.

