ARGENTINA
Me quieren curar con papeles
Protagonista Paola
Lugar Malvinas
Entidad Fundación La Salle
Autor/a Telmo
Soy Paola. Tengo 25 años. Hace 9 años que estoy en pareja con Carlos. Nos queremos. He tenido seis maternidades. Perdí una. Las cinco nenas que tenemos son hermosas. Gracias a Dios, se crían bien, sanas y fuertes. Tres ya van a la Escuela Valdivielso.
Yo me siento mujer trabajadora y fuerte. Nunca termino de arreglar las cosas de la casa. Sucede que vivimos de manea muy precaria!. Gracias a la Comunidad, disponemos desde Diciembre de un segundo espacio y el baño. Al baño lo tenemos sin terminar porque no tenemos agua corriente. Por eso se me hace difícil la higiene de las nenas y la limpieza de la casa. Para colmo, el lavarropas se me arruina cada vez que lo uso. A veces me asusto cuando veo el montonazo de ropa que se va juntando. Yo trabajo de sol a sol, como se dice, o como se decía antes cuando yo era chica. Llega la noche y me siento rendida. Para colmo, con Carlos tenemos nuestros quilombos. En los últimos meses, más seguido que antes. Es curioso, pero a medida que mejoramos algo la casa, Carlos se enchincha y se vuelve más agresivo. Varias veces yo pasé vergüenza cuando discutían Carlos y Genaro por las mejoras de la casa. Carlos se vuelve muy exigente, pide todo, pero él no colabora, se borra. Quizás todo esto me esté cansando cada vez más.
Desde mediados de Febrero me voy sintiendo como agotada. Hay días que me siento como si la cabeza estallara. Lucho y lucho, pero es como si ya comenzara a sentirme derrotada.
Desde hace una semana tengo pérdidas. A veces no sé cómo pararlas. Me falta todo: algodón, ropa... Estoy asustada porque no estoy embarazada. Mi hermana me ha dicho que a ella le pasa lo mismo. Ha ido a la ginecóloga y le ha dicho que tiene un tumor. Yo no quiero ni pensar...
He ido a las Salitas de la Tercera y de la Primera y me han derivado al Hospital de Urgencias. Me ha acompañado mi mamá. ¡Cuánto he sufrido! No me han tratado bien. Ni siquiera me han revisado a fondo. Me han dado unos papeles para que regrese el 10 de Marzo! Me he sentido tan mal!... Quieren curarme con papeles!... Volvimos a casa a las 11 de la noche. Total, tanto gasto de tiempo y de plata para nada!.
Por suerte la Comunidad me comprende y me ayuda. ¡Qué sería de mí, de mi familia, sin los Hermanos!. He vuelto a leer la Biblia. No entiendo mucho pero estoy más tranquila.
He ido de nuevo a las Salitas de la Tercera y de la Primera. Todo sigue igual. Sin mirarme siquiera, me mandan a casa con un papel que dice: tiene turno para el 23 de Marzo!... Me quieren curar con papeles!. Y con papeles no se cura a la gente. Menos a los pobres. Esos papeles a mí me hunden, me quitan las ganas de luchar. ¿Por qué tiene que ser así?...

